Por Fabiola de la Parra
Ciudad de México, CDMX (dev.innonautas.com/).- Hay personas que crecieron sin que nadie les gritara, sin castigos físicos, sin abandono material… pero también sin alguien que los mirara de verdad. Sin adultos que pusieran palabras a lo que dolía. Sin alguien que pudiera sostener sus emociones sin asustarse o desbordarse. Sin esa presencia estable y cuidadora que da permiso para ser uno mismo.
Hace años, en un libro que me marcó profundamente, leí una frase que no se me ha ido desde entonces. Era de Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan, un neuropsiquiatra infantil y una psicóloga que han dedicado su vida a estudiar cómo influye el trauma en la crianza, y cómo se puede reparar. Decían algo así como:
“No basta con haber sido criado; es necesario haber sido emocionalmente acompañado.”
Y eso no siempre ocurre, incluso cuando los cuidados básicos estuvieron cubiertos.
En consulta, no es raro escuchar frases como:
“Me cuesta confiar en la gente, pero no entiendo por qué.”
“Siento que no sé cómo pedir ayuda sin sentir vergüenza.”
“Nunca pasó nada grave, pero a veces siento un vacío enorme.”
Ese vacío tiene que ver con algo que faltó: adultos emocionalmente disponibles. No necesariamente perfectos, sino lo suficientemente presentes como para acompañar, validar, nombrar y cuidar. Su ausencia deja huellas sutiles pero profundas: autoexigencia, desconexión afectiva, miedo a necesitar, ansiedad crónica.
Lo difícil de estas historias es que muchas veces no se pueden nombrar como “trauma”. Porque no hubo una catástrofe, sino una larga historia de omisiones invisibles. Pero como también dicen Barudy y Dantagnan, el trauma no sólo es lo que dolió, también puede ser lo que nunca pasó.
Afortunadamente, la adultez también puede ser un lugar de reparación. La terapia, los vínculos nuevos, las decisiones conscientes pueden convertirse en formas de construir eso que no hubo. Es posible aprender a acompañarse, a nombrarse, a cuidar de uno mismo y de otros desde otro lugar.
Porque sí, creciste. Pero si sientes que te faltaron adultos, esa sensación también merece ser escuchada.
![]()













