18 noviembre, 2025

La ruptura amorosa ¿Por qué duele tanto?

Yovana R. Rodríguez Hernández – Psicoanalista

Sin duda, es un tema ampliamente explotado en la cultura a través de la música y la literatura. Obras enteras se han hecho respecto a un amor que debe abandonarse; pero, más allá de una idea romántica de padecer por amor, ¿qué sentimientos, emociones y vivencias existen tras una separación? 

En Tres ensayos sobre teoría Sexual (1905), Sigmund Freud describe cómo la libido se adhiere a objetos o fases, formando una fijación. Laplanche y Pontalis llaman a este fenómeno Viscosidad de la libido, donde no sólo hablan de su capacidad para adherirse, sino también de la dificultad para desvincularse de esas fijaciones. 

Igor Caruso, psicoanalista italiano, realiza una tesis muy interesante en su libro La Separación de los Amantes, donde nos ofrece una perspectiva psicoanalítica, fenomenológica y antropológica sobre la ruptura amorosa. La presenta como una de las experiencias más dolorosas para el ser humano, ya que justamente expone el discurso que comparten la libido y la pulsión de muerte.

Una ruptura implica la muerte del «nosotros», de la identidad que se construyó en pareja. Se movilizan aspectos profundos de la psique relacionados con el dolor, el vacío y la disolución. Puede manifestarse mediante conductas propias de la vivencia de duelo:  aislamiento, falta de sentido o desorganización psíquica.

El Yo intenta suplir su propia falta o carencia proyectando su Yo Ideal en el objeto del amor. Así, el amante se convierte en un espejo donde idealizamos cualidades —muchas veces inexistentes —. La separación provoca el reingreso de la falta en el Yo. El duelo es el trabajo psíquico de recolectar esas proyecciones y reestructurar la propia identidad sin el apoyo de ese objeto idealizado.

Me parece adecuado comenzar a quitarle el aspecto “romántico” a las separaciones amorosas y empezar a visualizarlas y atenderlas desde una perspectiva de vivencia de muerte

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